Mostrando entradas con la etiqueta Literatura Norteamericana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Literatura Norteamericana. Mostrar todas las entradas

miércoles, 17 de agosto de 2011

«Diarios», de John Cheever

John Cheever.
Diarios.
Editorial: Emecé
Estado: Nuevo
Formato: Tapa blanda con solapa/ 501 pp.
Precio: S/. 60.00

«Diarios» de John Cheever es uno de esos escasísimos libros (yo apenas he leído más de cinco así) en los que absolutamente todo lo que contienen merece la pena. Cosa rara, porque hablamos de las anotaciones que el autor escribió de forma sistemática a lo largo de sus últimos cuarenta años de vida. Día a día, Cheever se vaciaba en un diario personal que su editor y amigo Robert Gottlieb ha resumido y recopilado más o menos de forma cronológica (digo más o menos porque las anotaciones carecen en su mayoría de fecha) para el disfrute curioso de cualquier admirador del autor de Crónica de los Wapshot. Lo que el lector probablemente no esperaba es encontrarse con un ejemplar de alta literatura tan impresionante como este. Reiterativo, sí, pero sólo en la medida en que cualquier vida es pura reiteración. De hecho ahí puede estar la clave para entenderlo: la repetición como proceso de sedimentación ideológica y sentimental. El resultado trasciende el componente literario para hundir sus raíces en el pensamiento de una de las mentes más brillantes que ha conocido el siglo XX.

Contradictorio, frágil, egocéntrico, atormentado, humilde… La personalidad de Cheever aparece refractada en cientos de fragmentos de diferente condición en los que la reflexión pura y dura (sobre sí mismo, sobre la creación literaria, sobre el amor, la autodestrucción, el sexo, la muerte…) se combina con el relato tranquilo y sincero del transcurrir vital del autor, a veces centrado en los pequeños detalles (un paseo por el campo, la forma que tiene la luz de reflejarse sobre la nieve), otras muchas analizando sin tapujos su relación con su esposa, sus hijos, sus amantes o sus editores literarios. Antes he comentado lo sincero de la exposición, y es este un adjetivo a remarcar para entender la importancia de esta magna obra póstuma. Porque Diarios es ante todo el compromiso de un escritor con su propia obra y consigo mismo. El doloroso reconocimiento interior al que se somete (aún a riesgo de herir a aquellos a quienes más quiere: un hecho constatable) es el peaje que ha de pagar para acercarse a la verdad absoluta en un mar de palabras que en manos ajenas hubiera dado pie a un autoindulgente retrato en primera persona con más ganas de deslumbrar a terceros que de alumbrar el fondo propio. Y es esta búsqueda sin tregua de la verdad absoluta (inalcanzable, pues adquiere muchas formas y nunca para quieta) lo que hace apasionante este recorrido íntimo por toda una vida, auténtico ejemplo de los caminos que ha de transitar el arte del diario, como bien apunta el escritor argentino Alan Pauls: “Los diarios de Cheever son el colmo del género. Lo tienen todo: son extensos, nada displicentes (nos proporcionan momentos de la mejor prosa de Cheever), escandalosos….”

«Diarios» es también un libro que debe estar ahí: de esos que, una vez leídos, uno coge de la estantería y abre al azar para enriquecerse con el primer párrafo que salte a la vista. En otras palabras: es un libro que crea dependencia. Por su lucidez, su belleza y su extraordinaria economía expresiva. En Cheever estos se traduce en la palabra justa. Nada sobra ni falta cuando escribe. La comunión entre cerebro y corazón es invisible, pero uno la percibe como la sangre bajo la piel. Tan pronto leemos una confesión amarga sobre la imposibilidad de prescindir del alcohol como nos topamos con una iluminada y positiva reflexión sobre la existencia. El optimismo y el pesimismo son las dos caras de una misma moneda en Cheever, y como tal bendicen con sus luces y sombras unos escritos que son pura duda y vitalismo más forzado que real: el único combustible para aguantar un día más. Desgraciadamente, el desaliento y la sensación de cuenta atrás siguen vigentes.

En este malestar vital, en esta fragilidad psíquica, cumplen un papel fundamental dos de las preocupaciones fundamentales del autor, convertidas consecuentemente en constantes primordiales del libro: por una parte, el miedo al fracaso, la necesidad de labrarse un nombre en las páginas de la literatura contemporánea (léase la pelusilla que le despertaban amigos como Roth o Updike), algo que finalmente lograría; por otra parte, el pulso que libraban en su interior su sencilla (y conservadora) visión del amor y del matrimonio y la libertad irrefrenable de sus impulsos sexuales. La homosexualidad, en efecto, era algo que lo atormentaba y de lo que se esforzaba en escapar, porque toda su idea de felicidad se sustentaba en la estabilidad familiar y el amor a sus hijos. Con el paso de los años, sus ideas al respecto se matizarían, virarían en una dirección más sensata y honesta, aunque el desconcierto de no saber qué forma de actuar o pensar era la correcta seguiría quebrándole la cabeza. Se reencontrará con un amor puro en brazos de hombres y mujeres, pero sin llegar a desvincularse de su mujer, que estuvo con él hasta su muerte. En estas confesiones familiares es donde encontramos los párrafos más dolorosos. La consecuencia a tanta incertidumbre y tanto temor antes sus propios sentimientos quizás fue el atajo que lo llevó al infierno de la bebida.

El alcohol. Hay mucha literatura en torno al tema, pero pocas veces se ha descrito tan brillantemente la aprensión y el dolor que produce en quienes viven enganchados a él como en el caso de estos diarios. La bebida puede ser un demonio con piel de cordero. Cheever se odió por entregarse a ella de una forma tan enfermiza, pero en el fondo la necesitaba para seguir viviendo. Si el ser humano es inestable por naturaleza, él era el colmo de la inestabilidad. Etapas de psicólogos, vodka y confesiones avergonzadas se sucedían sin descanso. Cuando se pierde el contacto con la realidad todo se tambalea. “Lo que llamamos pena o dolor suele ser nuestra incapacidad para entablar una relación viable con el mundo, con este paraíso casi perdido. A veces comprendemos las razones, a veces no. A veces, al despertar, descubrimos que la lenta de aumento que magnifica la excelencia del mundo y sus habitantes está rota”. Cuánta razón hay en estas palabras. No obstante no conviene estructurar el conjunto, aunque sólo sea a modo de resumen, en compartimentos estancos más o menos diferenciados (aquí los problemas familiares, aquí las crisis literarias, aquí la homosexualidad, en ese otro el alcoholismo exacerbado…), porque todo confluye con la misma arbitrariedad con la que sopla el viento cada mañana, caóticamente. Su orden, si existe, es interior y vital. O sea, impredecible. Lo mejor es dejarse llevar por la prosa brutalmente concisa del autor. Una prosa de un refinamiento estético infrecuente y muy poco pagado de sí mismo, que reverbera en la memoria con la fuerza de sus ideas y la belleza y claridad con que estas se articulan.

“Anotar lo que sé tanto como lo que espero saber. Describir mi sed de alcohol que comienza a las nueve de la mañana, y que a las once y media ya escapa a todo control. Describir la humillación de beber furtivamente y el sabor amargo de la ginebra; escribir sobre el peso del desaliento y la desesperación; escribir sobre los terrores sin nombre; escribir sobre los penosos ataques de la ansiedad infundada; escribir sobre el horror al fracaso. El esfuerzo por recuperar el aguzamiento de las sensaciones, la sensación de que se ha corrompido un margen de esperanza”. Una de las revelaciones del libro podría ser esa: toda vida es una sucesión de situaciones desaprovechadas, de arrepentimientos, de recuerdos amargos. Al final esto termina y todo es memoria. Pero hay muchas más en esta obra conmovedora y brillante, a cuyo final uno asiste removido como sólo las cosas importantes logran hacer. Es mi caso. Por eso Diarios, merecedora de un premio Pulitzer, me parece una de las obras de no ficción más importantes de la literatura contemporánea. Sobra decir que la seguiré releyendo con cierta frecuencia: mi alma y mi cabeza la necesitan para no desfallecer en el camino.

domingo, 3 de julio de 2011

«Obras completas» de Walt Whitman

Walt Whitman
Obras Completas (2 tomos, edición crítica)
Editorial Aguilar
Estado: Nuevo
Formato: Tapa dura
Precio: S/. 90.00

domingo, 12 de junio de 2011

Cuentos Completos, de Edar Allan Poe.

Edgar Allan Poe.
Cuentos Completos (Traducción de Julio Cortázar; prólogos de Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa; edición a cargo de Jorge Volpi y Fernando Iwasaki).
Editorial: Páginas de Espuma.
Estado: Nuevo/ Tapa dura/ 964 pp.
Formato: 17 cm. 24 cm.
Año de edición: 2008.
Precio: S/. 160.00

Reseña:
El Bicentenario del nacimiento del escritor norteamericano Edgard Allan Poe (1809-1849) lo ha querido celebrar la editorial Páginas de Espuma publicando la edición definitiva, crítica y comentada de sus Cuentos completos. En traducción de Julio Cortázar, en edición del escritor peruano Fernando Iwasaki y del escritor mexicano Jorge Volpi, con los prefacios del escritor mexicano Carlos Fuentes y del escrito peruano María Vargas Llosa, Páginas de Espuma presenta una edición comentada de los cuentos de Poe. Cada uno de los cuentos de Poe viene comentado por un escritor español o latinoamericano vivo, nacido en la generación de los sesenta.
La contribución más importante de Poe a la historia de la literatura la constituyen los relatos cortos de todo género. Es de destacar en los mismos su factura equilibrada y el elevado nivel artístico. Dotado de una gran inteligencia y de una poderosa imaginación, Poe era maestro absoluto en el campo del misterio, así como en la recreación de atmósferas preñadas de efluvios malsanos y fantasmales, mientras que, en el terreno técnico, su dominio del tempo o ritmo narrativo no tenía igual. Julio Cortázar, gran admirador suyo, hacía hincapié en la gran parquedad o «economía de medios» de que hacía gala para lograr sus propósitos.
Para transmitir la sensación de inquietud y terror la acción transcurría en un solo lugar, en donde todos los detalles estaban subordinados al conjunto y cualquier detalle de poco interés sobraba. La sensación de horror la transmitió de manera directa y en una determinada longitud, la brevedad. En todos sus relatos la tortura, la desesperación, la depresión, los crímenes, las venganzas, la agonía, la locura, se muestran libres y desnudos como el terror y la muerte. Poe anticipó la narrativa de ciencia ficción.

Querida Scott, Querida Zelda.

 






F. Scott y Zelda Fitzgerald.
«Querido Scott, Querida Zelda. Las cartas de amor entre F. Scott y Zelda Fitzgerald» (Edición a cargo de J.R. Bryer y C.W. Barks).
Editorial Lumen.
Estado: Nuevo/ Tapa dura/ 604 pp.
Formato: 16 cm. x 24 cm.
Año de edición: 2003.
Precio: S/. 50.00

Reseña:
Pocas parejas tan famosas y escandalosas en la historia de la literatura como Zelda Sayre y Francis Scott Fitzgerald. Jackson R. Bryer y Cathy W. Barks han llevado a cabo una selección de las cartas, buena parte de ellas inéditas hasta ahora, que el autor de El gran Gatsby y su mujer se cruzaron a lo largo de toda su vida. Desde su inocente y feliz noviazgo, pasando por los claroscuros de su matri-monio en los años veinte o el periplo de Zelda por distintas instituciones psiquiátricas, esta correspondencia es la novela de una pasión enfermiza entre dos seres vulnerables que no podían vivir el uno sin el otro, a pesar de que su relación constituía a un tiempo su propio cadalso. Por estas páginas desfilan todos los personajes de la época, los que conformaron la llamada Generación Perdida, desde Hemingway a John Dos Passos, y nos permiten asomarnos al mundo íntimo de uno de los más grandes escritores norteamericanos del siglo XX.

lunes, 30 de mayo de 2011

Edgar Allan Poe.
Aventuras de Arthur Gordon Pym.
Editorial: Folio.
Estado: Nuevo/ Tapa dura.
Precio: S/. 16.00

Reseña:
Una de las obras clásicas de Poe. El protagonista, Arthur Gordon Pym, se embarca clandestinamente en el barco ballenero Grampus. Tras muchas experiencias y desgracias (motines, naufragios, canibalismo, guerras con nativos) que ponen en riesgo su vida, se interna en parajes prodigiosos de los mares antárticos, hasta que sufre una sobrecogedora revelación con la que culmina la historia.
William Faulkner
Obras Completas (Tomo I, II y IV, edición crítica)
Editorial: Aguilar
Estado: Nuevo/ Tapa dura
Precio por tomo: S/. 36.00

Tomo I:
Mientras agonizo
El ruido y la furia
Santuario
Luz de agosto

Tomo II:
Absalón, Absalón!
Desciende, Moisés
El villorrio
La ciudad

Tomo IV:
Pilon
Los invictos
Las palmeras salvajes
Intruso en el polvo
Requiem por una monja.